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¿Con ganas de una siesta en la oficina? Esfuerzo físico o mental que influye más en tu desempeño

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Lic. Andres Calle

En ocasiones todos nos hemos sentido cansados debido al exceso de trabajo, e inclusive, hay veces que vivimos deseando que lleguen nuestras siguientes vacaciones o nuestro próximo día de descanso. Esto es muy normal, debido a que, al trabajar, nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones sufren un desgaste natural. Con el trabajo experimentamos cierta tensión que se puede ir acumulando, causando una serie de padecimientos propios de la fatiga laboral.

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Empecemos diferenciando el cansancio de la fatiga

Se podría decir que el cansancio como tal es el elemento subjetivo de la fatiga, o sea algo más psicológico que también puede presentarse de manera física pero en menor medida que la fatiga, el cansancio puede o no estar presente en un cuadro de fatiga, dependiendo de varios factores como la motivación, el clima, el interés por el trabajo realizado, las experiencias vividas, etc.

En cambio, la fatiga es algo real, objetivo, es un estado fisiológico que surge como consecuencia del trabajo y se manifiesta en una obligada disminución de la capacidad de la persona para volver a realizar dicho trabajo.

Las personas que están cansadas, todavía tienen una reserva de energía, sin embargo, pueden experimentar olvidos, impaciencia y debilidad muscular después del trabajo. Por otra parte, la fatiga es un periodo de cansancio prolongado, en donde existe la falta de energía sostenida y por lo tanto puede ser algo crónico.

La actividad física genera agotamiento por el esfuerzo realizado, falta de hidratación, exceso de temperatura y alimentación inadecuada o deficiente.

El cansancio mental por su parte, se debe al trabajo intelectual prolongado como la preparación a un examen o la comprensión y razonamiento de problemas de ideas.

Lo lógico es pensar que la actividad física es más cansada. Sin embargo, la fatiga del cerebro se hace mayor por la carga de estrés, perturbaciones emocionales, falta de sueño reparador y poco tiempo para uno mismo. 

Lo físico vs lo mental

Lo que sí es una realidad es que lo físico y lo mental son interdependientes. Por tanto, uno cansa a otro y entre ellos pueden generar descanso. Por ejemplo, cuando hacemos ejercicio el cerebro se distrae y relaja y si emocionalmente estamos estables, se notará en el cuerpo.

Por algo aquello de mente sana en cuerpo sano o al revés.

Algunos tipos de cansancio parecen más merecidos que otros. Es común sentirte cansado después de correr, ¿pero después de contestar emails? Bueno, pues de acuerdo con el Dr. Steven Peinsilver, director de medicina del sueño en el Hospital Lenox Hill, la fatiga mental es legítima.

Explica que el cuerpo humano reacciona al estrés en formas similares sin importar si la fuente es mental, como resolver un examen difícil, o física, como el ejercicio.

Al estar conscientes, nuestros cerebros demandan energía, mucha energía. Utilizar el cerebro requiere trabajo físico real, consume el 20% del oxígeno de tu cuerpo solamente que no es visible de la misma forma en que el ejercicio lo es.

Otra razón de este cansancio es que se te podría estar contagiando de quienes te rodean. Las emociones son muy contagiosas, así que el ambiente en el que estás te puede hacer sentir exhausto.

Siguiendo esta lógica, cuando estás escribiendo en tu computadora, o estudiando un tema, tu cuerpo se está preparando para las posibilidades futuras, como reprobar un examen, no cumplir con un plazo o incluso lo que vas a comer cuando acabes tu trabajo. Y pensar en esos escenarios puede resultar cansados.

Tal vez no es de sorprender, pero  es probable que las personas con ansiedad y/o depresión – que suelen pasar más tiempo anticipando – experimenten este tipo de fatiga de forma más aguda.

Por último, debido a que es más probable que te enfermes después de un periodo de esfuerzo mental, es importante que le des importancia necesaria a la fatiga mental. Por ejemplo, durmiendo mejor y durante el tiempo suficiente y, si tu trabajo requiere sedentarismo, intenta tomarte descansos dando caminatas de 5 minutos.

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En respuesta a nuestra pregunta inicial podemos decir que, ambas tienen básicamente el mismo nivel en cuanto a la producción de cansancio, pero teniendo elevado nivel de cansancio mental, mayor es la probabilidad de llevarnos a una fatiga crónica y a una enfermedad como el estrés o la depresión.

Referencias

https://www.vix.com/es/ciencia

https://www.muyinteresante.com.

https://www.pymesyautonomos.com

 

1 comentario en “¿Con ganas de una siesta en la oficina? Esfuerzo físico o mental que influye más en tu desempeño”

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