3 Principios para empoderar a nuestras niñas

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Psic. Lizeth Q. Bazoalto

“Me di cuenta del daño que me causaría a mí misma si aceptaba casarme”, dijo Rashida Khatun, de 14 años, en el suroriente de Nepal. Rashida está matriculada en un programa que, con apoyo de UNICEF, enseña competencias para la vida activa e imparte conocimientos básicos de aritmética, lectura y escritura a las niñas que se encuentran desescolarizadas. “Cuando empecé a asistir a clase, no sabía que los niños tienen derechos ni que el matrimonio en la infancia viola esos derechos”, dijo. “Le dije a mi madre que no quería arruinar mi futuro casándome tan joven y que quería terminar mis estudios y ser enfermera”

Si bien es cierto actualmente se sigue viendo la desigualdad de géneros, en muchos casos no tienen la suficiente información de los derechos fundamentales para vivir una vida plena. Resulta difícil el que muchas niñas estén privadas de sus derechos, justamente la semana pasada fue el día de la mujer, un día conmemorativo en el cual se peleó por los derechos de nosotras las mujeres.

Hoy es momento seguir en ese trayecto y empoderar a nuestras niñas pequeñas desde casa y las instituciones de formación de colegiaturas porque son el futuro para tener un mejor desarrollo sostenible de nuestro país, de igual de tener las mismas oportunidades de un niño.

Veremos los principios para empoderarlas

1.-Educación y formación

Es primordial que se formen y desarrollen las capacidades e interés como habilidades para desenvolverse en el mundo y en lo laboral. Sin importar la edad, la raza, la cultura, nivel socioeconómico u otros. Durante la educación que reciban, estén aprenderán que no solo hay una sino muchas oportunidades para lograr sus metas y no tendrán que “tener el estereotipo que se les impone muchas veces el de ser perfecta”, que el fracaso forma parte de la vida.

2.-Salud, seguridad y una vida libre de violencia

Brindarle el mejor acceso a tener una salud estable tanto física como psicológica, llena de cuidados, de amor, de comprensión, de protección y entre otros. Además de la seguridad en todo aspecto y tener la confianza de ella. Evitar la violencia es un trabajo en conjunto, son quienes están mas vulnerables a sufrirlo.

Que no tenga limitantes, como por ejemplo que le impongan solo porque es niña, tiene  ayudar o hacer los deberes de casa, que no puede jugar porque tiene que cuidar o ser la niñera del hermano, que solo porque es niña para ella solo son las muñecas y demás cosas.

3.-Igualdad de oportunidades, integración y no discriminación

Actuar y fomentar ante las oportunidades de crecimiento y desenvolvimiento de los intereses de las niñas, como por ejemplo que continúen su pasión por el arte en una clases extras, el aprender más de matemáticas, la música o el ballet y entre tantas actividades, no privarlas ni romper sus sueños.

De hecho, es importante que se sientan integradas porque ellas  pueden elegir y decidir por sí mismas, donde estar, que hacer, como hacer y lograr sus objetivos.

Tanto la violencia como discriminación desde la edad inicial  no está predisponente, con el tiempo se va aprendiendo, es mucho mejor si desde muy pequeños se fomenta a la igualdad de género.

Sigamos trabajando para tener muchas más niñas empoderas en el mundo, fomentemos y actuemos cuando sea necesario porque también está en nuestras manos, el hacer de su mundo mejor para cada niña, apoyarlas, educarlas, protegerlas y enseñarles a ser seguras de sí mismas e independientes.

Publicado en Bienestar, Orientación y Desarrollo.