5 Cambios que vives al convertirte en Papá

🔔❗𝑬𝒔 𝒎𝒂ñ𝒂𝒏𝒂❗📣

Psic. C. Fernando Zegarra R.

las Universidades de Yale  y Denver (ambas en Estados Unidos), realizaron un interesante estudio. Los resultados mostraron cómo el cerebro de los hombres se modifica una vez que nace el primer hijo. Para ello, se realizó el escaneo del cerebro de un grupo de 16 nuevos padres antes del primer mes del nacimiento de sus primogénitos. Pasados de 3 a 4 meses, se llevó a cabo una segunda exploración en estos jóvenes padres, cuya edad media era de 36 años.

Ha ya  poco del día  del padre, muchos ya sabrán que ser papá  es una de las experiencias mas transformadoras a nivel  cognitivo, emocional y social ya que te cambia de muchas formas hoy te contamos 5 de  estos cambios mas importantes.

¿Por qué ocurren estos cambios?

Podemos únicamente remitirnos a lo que dicen los estudios científicos o bien analizarlo desde el punto de vista sociológico. Es verdad que los hombres ahora son más participativos en la crianza de los niños y eso puede relacionarse a un cambio a nivel cerebral, por ejemplo.

A diferencia de lo que ocurría en las generaciones anteriores, ahora los varones se hacen más cargo de los bebés. Los cambian, alimentan, les hacen dormir, llevan al parque, acompañan al pediatra, se quedan con ellos cuando la madre va hacer la compra, etc. Esto no pasaba hace unos 20 o 30 años atrás.

por ejemplo, la depresión post parta es un trastorno que se pensaba que únicamente estaba reservado para las mujeres, pero también lo sufren los padres. Los cambios en el estilo de crianza han generado que aquello que podía parecer únicamente característico de las mujeres, también lo padezcan los hombres.

1.-Cambios que ocurren en el cerebro

Recordemos que la oxitocina, conocida como “la hormona del amor” es una hormona muy conocida en nuestro ámbito maternal, ya que es segregada en altísimos niveles durante el parto y también durante la lactancia materna, relacionada con la afectividad. Pero no es exclusiva de las madres, los padres también la segregan en niveles similares a los de las madres cuando unos y otros interactúan con sus bebés.

No cabe duda que se está produciendo una evolución en la paternidad, padres que se vinculan emocionalmente de forma natural con sus hijos. Una adaptación en nuestra especie que la hace superior frente a la mayoría de los mamíferos, en la que el macho actúa como protector de la cría. La paternidad más.

2.- El Cerebro Del papá al interactuar con su hijo

En el caso del padre, lo que vemos es una activación del neocórtex, donde residen la cognición social, la interacción y la comunicación, la planificación, la motivación, el desafío. Es decir, la relación está dirigida hacia fuera, hacia el exterior. El hombre tiene el impulso de empujar a su hijo, de enfrentarlo a sus límites. De lo que se trata es de que el niño descubra el mundo, de cómo maneja los riesgos, también de cómo gestiona el fracaso”.

3. Cambios emocionales con el bebé

“Más lentamente que la madre. Madre e hijo pasan juntos por el parto, que desencadena un montón de fenómenos compartidos, es un proceso químico, un intercambio de hormonas. La madre, además, le da el pecho.

Los padres crean el vínculo mediante la interacción, haciendo cosas con el bebé. Pero hace falta algo de tiempo hasta que esa interacción sea posible, es decir, hasta que el progenitor también recibe una respuesta por parte del niño. Al menos seis meses. Es cuando los niños empiezan a gatear, a jugar. De hecho, a los padres los primeros meses les resultan muy frustrantes.

Cantarles leerles cuentos  es muy importante, jugando, haciéndole cosquillas o peleando se liberan hormonas fundamentales tanto en el padre como en el hijo: oxitocina, dopamina y betaendorfina, que producen sensación de euforia y generan vínculos”.

4. Cambios hormónales

“El  cerebro del hombre cambia incluso antes del nacimiento del bebé. El nivel de testosterona del padre se reduce durante el embarazo. Es un fenómeno que se da en todos los lugares del mundo, independientemente de las culturas y de los grupos sociales. Los hombres con niveles altos de testosterona experimentan una reducción especialmente marcada. Ni siquiera es necesario que el padre viva con la madre, un contacto regular es suficiente. Es cierto que el nivel hormonal vuelve a subir tras el parto, pero nunca recupera los niveles previos”.

¿Por qué baja la testoterona? “Tiene su raíz en la evolución. Como los bebés son dependientes de sus progenitores, la presencia de un padre contribuye a asegurar su supervivencia. A los hombres no les gusta oír eso de que tienen menos testosterona. Pero yo les digo: «Tranquilos, no hay motivo para el pánico. Desde un punto de vista evolutivo, estáis en la cúspide de la masculinidad, no hay nada por encima de la paternidad. Además, cuanto más bajos sean vuestros niveles de testosterona, mejores padres seréis. Podréis empatizar mejor con vuestros hijos, leer sus necesidades. Y la oxitocina y la dopamina, las hormonas de la gratificación, estarán más altas y os harán sentir estupendamente”.

5.-Cambios de hábitos y prioridades

Pero tener hijos no sólo puede cambiar la vida de los padres en el terreno laboral, sino también en lo social. “Los padres encuestados se lamentan de la falta de tiempo y energía en general. Las salidas nocturnas son más escasas y dejan de ser espontáneas porque tienen que planearse con antelación. El principal motivo es que dejar a los niños al cuidado de un familiar o una niñera debe organizarse con cierto margen”, explican desde la plataforma. Un 52% de los padres españoles asegura tener menos ganas de salir por la noche tras la llegada del primer hijo. Sorprende la respuesta de los padres finlandeses, casi ocho de cada 10 afirma contar con menos ganas de salir los fines de semana desde que han tenido hijos.

Tu círculo social puede sufrir modificaciones. Desde el momento en que te conviertes en padre, comenzarás a relacionarte con otras parejas que están viviendo el mismo proceso. Conservar a tus amigos solteros y sin hijos, será más difícil porque tus espacios y actividades serán diferentes a los que tenías.

Publicado en Bienestar, Orientación y Desarrollo.