Nadie Dijo Que Era Fácil, Por Eso Se Llama Adolescencia

𝑸𝒖𝒊𝒆𝒓𝒆𝒔  𝒔𝒆𝒎𝒃𝒓𝒂𝒓 𝒆𝒏 𝒕𝒖𝒔 𝒏𝒊ñ𝒐𝒔 𝒍𝒂 𝒔𝒆𝒎𝒊𝒍𝒍𝒊𝒕𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒆𝒒𝒖𝒊𝒅𝒂𝒅  𝒚 𝒆𝒍 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒆𝒕𝒐  𝒅𝒆 𝒈𝒆𝒏𝒆𝒓𝒐 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒄𝒍𝒂𝒔𝒆 𝒆𝒔 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒕𝒊‼️

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La adolescencia se define como una etapa de numerosos cambios, inestabilidad y muchas inseguridades.

El adolescente, esa criatura contradictoria, que todavía no podemos diferenciar bien de un niño inocente, pero, no podemos evitar a esperar de él actitudes de adulto y es que claro, muchas veces el nivel de su desarrollo físico nos genera una ilusión óptica, ya que generalmente su tamaño, no va acorde con el nivel de madurez de sus emociones.

Dentro de los múltiples cambios que nuestros “niños grandes” van a experimentar, está el descubrir, hacerse consciente de sus sentimientos.

Por un lado, sentimientos encontrados hacia sí mismo. ya que a veces se ama y otras muchas veces, no se entiende y sentimientos muy intensos hacia sus pares; hagamos hincapié en este punto, vamos a decir que la intensidad también es una característica

muy propia de la adolescencia. Las hormonas y las emociones están en su máximo punto de ebullición, por tanto, esperar autocontrol o respuestas altamente racionales, y exigirlas, es una mentira que muchos adultos nos contamos solos.

Durante esta etapa, la gran mayoría de los chicos y chicas experimentan su primer amor en todos los niveles del enamoramiento que posteriormente, cuando somos adultos, podemos identificar para regular nuestra proximidad hacia la otra persona, sabemos protegernos, respetamos nuestros tiempos, así como los de la otra persona. El adolescente recién empieza a aproximarse a esta “ciencia”, sigue descubriendo el mundo mediante y se va encontrando en él. Durante el proceso de descubrir su cuerpo y encontrar su identidad, puede exponerse a innumerables riesgos, llegar a caer en relaciones intensas o incluso en situaciones que pondrían en riesgo su estabilidad emocional, su salud mental o su vida..

¿Hay una razón para que los adolescentes puedan llegar a comportarse impulsivos?

Entre los 13 y 18 años, la manera de presentarse ante el mundo está determinada por un filtro emocional, esto se debe a que el cerebro se encuentra en un proceso de construcción de redes neuronales y en estas edades, la gran mayoría las nuevas redes, pasa por la zona del cerebro donde se experimentan e interpreta las emociones. Ñor lo tanto las decisiones que un chico o una chica pueda llegar a tomar, van a estar completamente influenciadas por su estado de ánimo en el momento de tomar la decisión.

¿Cómo entenderlos?

Es cierto que el cliché de “acordate cómo eras cuando tenías esa edad” no funciona para entenderlos, mucho menos para ayudarlos u orientarlos. Pues el cerebro adulto, recuerda primero las consecuencias antes que las motivaciones de aquellas decisiones, entonces nuestra necesidad de protegerlos se hiperactiva, no queremos que sufran como tal vez nosotros sufrimos.

Para entender a un adolescente es importante preguntarnos una y mil veces ¿cómo se siente? ¿qué piensa de la decisión que está por tomar? ¿considera que es la mejor opción o existen otras? Interpelarlos diciéndoles ¿que buscas con eso? ¿A dónde queres llegar con eso?

Es la manera más errónea de acercarnos a ellos, más aun tratándose de temas delicados que tienen que ver con su intimidad o su mundo interno.

Juzgarlos poniéndoles etiquetas o haciéndoles predicciones catastróficas del futuro que les espera, sin entender los motivos de sus decisiones, es crear barreras entre nosotros y nuestros niños.

Publicado en Bienestar, Orientación y Desarrollo.